II Subasta “Rápida” de Cayón el 5 de junio de 2009
Empiezo la semana y el mes hablando de la última de las subastas que se celebrarán en los próximos días. Tras las dos grandes subastas que tendrán lugar el miércoles y el jueves, de las cuales ya hemos hablado en este mismo blog, el viernes todavía nos quedará una última sesión con unos contenidos algo distintos a lo que se habrá visto en los días anteriores.
Se trata de la II Subasta Rápida de la sala Cayón, que tendrá lugar en el Hotel Convención de Madrid, coincidiendo con la convención numismática organizada por la Asociación Española de Numismáticos Profesionales para ese mismo día y en ese mismo lugar. Os recuerdo que el objetivo de estas subastas rápidas era sacar a la venta piezas corrientes con un precio de salida no superior a los 500 euros, aunque en esta ocasión veremos algunos lotes cuyo precio de salida superará con creces esa cantidad.
En líneas generales podemos decir que saldrán a la venta unos 500 lotes de monedas extranjeras, otros 500 lotes de monedas de la Antigüedad y más de 1.200 lotes de monedas españolas. La mayor parte de ellas son piezas correintes en calidades medias o incluso algo bajas, con precios de salida muy atractivos, aunque hay lotes que destacan especialmente.
En cuanto a las monedas extranjeras, son de países muy diversos, la mayor parte de ellas de época contemporánea y sin grandes lotes a destacar. Si podemos decir que están especialmente representados algunos países de América Latina.
En lo que se refiere las piezas de la Antigüedad también podemos volver a repetir lo ya dicho hasta ahora. Eso sí, ya hay algunas piezas algo más significativas. La mayor parte de las piezas pertenecen al Imperio Romano, entre las cuales figuran varios lotes del emperador Trajano que debemos destacar: un Aureo en conservación MBC a la venta a partir de 1.200 euros, un bonito Sestercio en conservación EBC- con un precio de salida de 900 euros y un bello Dupondio en conservación EBC, cuya salida será de 420 euros. Entre el resto de Denarios y Sestercios también se puede encontrar alguna pieza interesante.
Así llegaríamos al apartado de monedas españolas, donde veremos piezas de todos los períodos, especialmente del período borbónico de la Monarquía Española. Antes de llegar ahí podremos ver, entre las escasas piezas medievales, una bonita Dobla de Sevilla de Enrique IV, en conservación EBC, cuyo precio de salida asciende a los 3.000 euros.
A partir de ahí muchas piezas de plata y también bastantes de oro, algunas de las cuales también superan con creces ese precio indicativo de los 500 euros, como por ejemplo una Onza de Felipe V acuñada en México en 1745, en conservación EBC, cuyo precio de salida asciende a 1.500 euros; una bella Onza de Fernando VI acuñada en Santiago en 1751, en conservación SC, cuyo precio de salida ya alcanza los 2.000 euros; u otra Onza de Carlos III acuñada en 1761 en México a la venta a partir de 5.000 euros.
También hay algunas piezas interesantes del período napoleónico, de los reinados de Fernando VII e Isabel II, así como del Centenario de la Peseta, con los cuales se cierra este apartado. Finalmente se subastará el Conjunto Patrimonial Numismático de la Asociación Pro-Huérfanos de la Guardia Civil, en cuya causa colaborará la propia sala, donando parte de sus beneficios derivados de las comisiones.
Y así terminamos con este breve resumen de la subasta “rápida”, en la cual veremos varias piezas que no se acogen del todo a la filosofía inicial del producto, lo cual no acabo de enteder. Será una interesante sesión para los coleccionistas que disponen de menos recursos o que buscan piezas comunes para empezar o ampliar una colección. Si es vuestro caso podéis consultar el catálogo de la subasta en la página web de Cayón, que os dirigirá al portal de subastas numismáticas Sixbid. Lo que no podréis consultar en Internet es el resultado de la subasta, ya que Cayón no suele hacerlo público, quedando reservado para quienes pujaron en la sesión. Para la anterior subasta, en la cual no pujé, solicité el listado de remates, pero no consideraron oportuno facilitármelo, por lo que creo que en esta ocasión tampoco lo podré tener en mis manos. Sinceramente es algo que no entiendo, pero es así…
Ya para terminar os deseo suerte a todos los que vayáis a intentar adquirir alguna pieza durante esta semana. Los resultados ya los comentaremos a partir del próximo lunes. Un saludo y hasta pronto.
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Comentarios
Hola Rafael.
Muy interesante el comentario de Juan Carlos, siempre me llamó la atención, del porqué una moneda subastada hace 10 años, sale mas barata nueve años después.
Pues la verdad que no acabo de entenderlo. Si es el vendedor el que pone el precio de salida, siguiendo el ejemplo que pones, ¿no sería más sencillo que pusiera como precio de salida 1500 euros desde el principio? Yo lo del precio de reserva tenía entendido que se refería a algunas subastas, sobre todo de arte, en las que no se pone un precio mínimo de salida, pero que no se adjudican los lotes por debajo de ese precio de reserva que pone el vendedor.
De todas maneras es interesante el tema que subyace en tu comentario. Sin dudar para nada en la honradez de las Casas de Subastas que se ganan su prestigio con una actuación que pretende ser lo más transparente posible,siempre existe el peligro de que se puedan cometer algunas irregularidades.
Para Ramón:
Sírvate como ejemplo que para la subasta rápida de Cayón he intentado pujar por un lote que sale en 70 euros y me han indicado que las pujas por escrito ya iban por 500 euros. Si el lote vale 500 euros ¿no hubiese sido más fácil poner un precio de salida entorno a esa cantidad? ¿Realmente hay coleccionistas que subirían tanto una pieza por escrito o es que el dueño ha indicado que esa moneda no se pueda vender por menos de ese importe? Que se ha conseguido: hacer la puja mucho más atractiva con una salida tan baja, porque lógicamente los coleccionistas saben aproximadamente lo que vale una pieza (y también lo sabe el subastador). Nos hacen creer que vamos a conseguir un chollo y en el fragor de la batalla generalmente nos ciega el interés.
Un saludo.
Gracias Juan Carlos por tu contestación pero ahora si que me quedo sorprendido de que te hayan dicho a cuánnto ascendían ya las pujas por escrito de la pieza que querías. Tanto si se trata del precio mínimo que ha puesto el vendedor como si son realmente pujas de otros interesados, creo que la Sala debe mantenerlo en secreto hasta que la pieza se adjudique.De hecho yo he pujado en otras salas por escrito y he tenido que esperar a que se realizara la subata para saber si se me habían adjudicado laspiezas.Un saludo
Hombre, sin negar el tema del precio de reserva, que ocurre en muchísimos otros sectores, lo cierto es que de las subastas de Cayón sí que puede conocerse los precios de ‘adjudicación’, en el propio Sixbid, que si no recuerdo mal exige a todos los que usen su plataforma de pujas que publiquen después los precios alcanzados. Así podemos ver en http://www.sixbid.com/nav.php?p=pr&sid=107 los ‘precios’ de la primera subasta rápida… eso sí, si dichos precios son de adjudicación real o el precio de ‘mesa’ es otro cantar.
En definitiva, el comportamiento de fijar precios de salida por debajo del de reserva, que no dudo que se dé, no tiene excesivo sentido, y menos ahora que hay visos que el mercado se está contrayendo y solo tienen garantizada la valuación el tipo de piezas que menos suele verse en subasta. Ciertamente la casa de subastas preferirá un precio de remate para los lotes lo más alto posible, pero el 15-20% de 0€ es 0€. Y sus gastos por subastar dicho lote evidentemente no son 0€. En definitiva, poner un lote por debajo de un posible precio de reserva al final solo deriva en perder ventas, y por tanto comisión. Si un vendedor pone un precio de reserva excesivo, sería el trabajo del subastador intentar convencer al vendedor de un valor de salida más ajustado. Al fin y al cabo, el trabajo real del subastador es ayudar tanto a comprador como vendedor a efectuar transacciones y a FIJAR precios de mercado para objetos en muchos casos únicos.
¿Puede esta política provocar sobrevaluaciones? Bueno, quizás sí, pero dependiendo de que tipos de piezas estemos hablando. En moneda antigua, difícil lo veo siendo un mercado mundial de facto. Para otros tipos, como puede ser la medieval española, al ser el mercado mucho más restringido, resulta más sencillo intentar manipularlo. Pero sinceramente, para las piezas en que esto pueda resultar problemático estamos empezando a hablar de coleccionistas que deben tomar el tema de una manera muy seria, y estudiar muy detenidamente todas sus compras; o sea, por decirlo de alguna manera, el precio que paguen es prácticamente problema suyo únicamente.
Hola a todos… Bueno, lo primero gracias a todos por animaros a comentar, así da gusto escribir…
En cuanto a los resultados de Cayón, efectivamente se publican en Sixbid, pero debe ser pasado un tiempo porque yo lo miré algo después de la subasta y todavía no estaban (lo mismo pasó con la de diciembre). Y ahora sí que no entiendo que Cayón no hubiera querido facilitarme el listado, por lo menos me podría haber dicho que estaba en la web…
En cuanto al funcionamiento interno de las subastas, no lo conozco lo suficientemente bien como para opinar con fundamento, aunque sí es verdad que a veces se rebajan demasiado los precios de salida (y esa es una queja que le he oído a más de un experto). También se hacen otras cosas: por ejemplo una vez me dí cuenta de que un pujador “ficticio” estaba contrapujando para elevar el remate final (algo más habitual en las subastas de arte)…
De todas formas, por eso es importante estudiar bien las piezas, sus precios y las posibles pujas… En fin, todo esto podría dar para escribir una entrada, a ver si un día me animo…
Saludos

Estimado Rafael:
En relación a esta y, probablemente, a otras subastas, voy a poner el dedo en la llaga mencionando algo que, aunque es de muchos conocido, parece ser un secreto nacional.
Me refiero a los precios de reserva. Muchos de los lotes que salen en subasta tienen fijado un precio mínimo de venta, a veces muy superior al de salida, de tal modo que, aunque aparentemente el lote se haya adjudicado la realidad es muy diferente puesto que, si no supera el precio de reserva, el lote es devuelto al comprador.
Para comprender mejor la dinámica te voy a poner un ejemplo:
un lote sale en 500 euros, tu asistes a la subasta y piensas llegar a 1.000, empieza la puja y pujas contra la mesa (que tiene un precio de reserva de 1.500), cuando llegas a 1.000 dejas el lote que es adjudicado por este precio a la mesa (tiene preferencia). ¿Qué ha ocurrido realmente?. El lote ha sido devuelto a su dueño y no se ha vendido. ¿Qué consigue la casa subastadora?. Como no se ha vendido sólo revalorizar la pieza que en una próxima subasta ya podrá salir en 1.000 euros que es en lo que aparentamente se vendió la última vez y hacer más atractivo el precio de salida para posibles compradores. Pero sí tu hubieras picado y subido hasta los 1.500 euros, el lote si se habría vendido y el porcentaje de la casa sería mayor, unido a las ventajas anteriores. Además, muchas veces, como el precio lo fija el vendedor y NO LA CASA, a esta no le queda otro remedio que pasar por el aro.
Esto que te cuento es muy fácil de comprobar. Coge catálogos de subastas de los cinco últimos años y veras que mismos ejemplares se han vendido mucho más caros dos o tres años antes. Te aseguro que aunque te digan que es que el coleccionista se arruinó y está malvendiendo su colección es mentira. Al final lo que se está consiguiendo es que los precios se están inflando artificialmente.