Remates de la III Subasta “Rápida” de Cayón
Seguimos repasando subastas y este domingo nos toca hablar de la tercera subasta rápida de Cayón, celebrada el pasado 24 de junio en el Hotel Orfila de Madrid. Como ya destacamos en su momento, la filosofía inicial de este tipo de subastas “rápidas” no se está cumpliendo del todo en el caso de muchos lotes, que superan con creces los teóricos 500 euros de máximo para su precio de salida. Y lo cierto es que los remates también están siendo bastante elevados, por lo que está claro que este sistema les está funcionando bien.
Lo cierto es que los resultados han sido bastante buenos y los lotes interesantes del catálogo, especialmente presentes en el apartado de moneda española, han tenido en general bastante éxito. Se vendieron más del 90 por ciento de los 700 lotes de monedas extranjeras, el 85 por ciento de los 500 lotes de monedas de la Antigüedad y el 90 por ciento de los 1.000 lotes de monedas españolas. Sin duda un gran éxito, sobre todo porque muchas de las piezas que salían a precios bastante “baratos” han subido algunas pujas antes de ser finalmente adjudicadas. Y eso significa que cuando se ofrecen precios competitivos se consigue atraer a un mayor número de coleccionistas y profesionales.
Si pasamos ya al resumen por apartados podemos empezar hablando de las monedas extranjeras, las que han logrado un mayor porcentaje de lotes adjudicados, por encima del 90 por ciento. No había monedas especialmente significativas y la mayor parte ellas contaban con precios de salida realmente bajos, por lo que muchos remates duplicaron y triplicaron esos precios. Algunos incluso subieron mucho más, como es el caso de sendos lotes de 100 Liras italianas de Victor Manuel III, acuñadas en 1912 y en conservación EBC, los cuales desde sus precios de salida de 700 y 900 euros subieron hasta rematarse por 4.900 y 5.250 euros respectivamente.
Tras este buen inicio llegamos al apartado de la Antigüedad, que ya contaba con mejores lotes, aunque aquí los resultados no fueron tan llamativos. Lo cierto es que se vendieron el 85 por ciento de los lotes, una gran cifra, pero no lograron obtener pujas los lotes más destacados del período, entre ellos los dos Octodracmas ptolemaicos, el bello Denario de Galba o el Pentadracma de plata de Berenice II, cuya imagen adjuntábamos en el avance. Ninguno de ellos se vendió, aunque sí lo hicieron lotes más modestos a precios de salida, una vez más, mucho más atractivos, logrando también subir algunas pujas antes de rematarse. En general fueron mejores los resultados de las piezas griegas, de mayor calidad que las romanas (a excepción de los habituales Áureos, aunque tampoco se vendieron todos), bizantinas e hispánicas.
Así llegamos al apartado más interesante de todo el catálogo, el de las monedas españolas, con gran presencia de lotes corrientes y asequibles, aunque también con varias monedas de gran calidad y valor, como así se demostró con los resultados obtenidos. Se adjudicaron el 90 por ciento de los lotes y también vimos muchas piezas con precios de salida asequibles subir varias pujas. También es cierto que en este apartado muchos lotes salían con precios más ajustados, como es el caso de las monedas más destacadas. Aún así, como ya hemos comentado, la mayoría se vendieron, como es el caso del 1/2 Enrique de la Silla y los otros tres Enriques de la Silla sevillanos, rematados en 4.200 euros el primero y 3.800, 3.000 y 3.000 euros los demás. Es lo más destacado del breve apartado medieval, que daba paso a una amplia selección de monedas de la Monarquía Española. Aquí se repetían buenos remates en las principales piezas, como en sendos 8 Reales de Mexico, acuñados ambos en 1733, en conservación EBC y SC- respectivamente, rematados por los 3.000 y 4.000 euros de su salida. Otros lotes más modestos subían pujas hasta duplicar su precio de salida, como el Redondo de Lima de 1686, rematado en 1.700 euros (frente a los 700 de su salida) o una Onza de Felipe V acuñada en Sevilla, año 1718 y en conservación EBC, rematada en 3.600 euros (frente a los 1.700 de la salida). Y algunos lotes conseguían subidas más espectaculares, como es el caso de otra Onza, en esta ocasión de Carlos III y acuñada en Madrid, con fecha 1788 sobre 76, rara y en conservación EBC+, rematada en 4.200 euros (frente a los 1.200 de su salida). Las Onzas, en general, lograron buenos remates. En cuanto a las piezas de plata, tanto las más comunes como las más raras, se puede decir que también funcionaron muy bien.
Finalmente, la subasta se cerraba con los amplios apartados de moneda isabelina y del Centenario de la Peseta, donde vimos otros remates llamativos, como el de sendos 20 Reales de Isabel II: el primero de 1850, en conservación SC y preciosa pátina, una moneda espectacular que subió desde los 1.725 euros hasta rematarse por 5.800 euros; el segundo de 1857, también Sin Circular y con bello tono, que en esta ocasión subió desde los 3.650 euros hasta rematarse por 4.400 euros. Ya en el Centenario, otro buen remate fue el de 4 Pesos de Alfonso XII acuñados para Manila en 1880, en conservación MBC+ y vendido por 8.500 euros (frente a una salida de 5.000 euros). Otra pieza similar de fecha 1882 y en esta ocasión SC, se remató por 4.500 euros. El resto de piezas, ya más comunes, también funcionaron bien. La última cifra reseñable fue la de las muy buscadas 5 Pesetas de 1949 *19-51, rematadas por su precio de salida, 7.000 euros. Y como soy un gran aficionado a la plata, os dejo la imagen de la pieza que ya destacamos más arriba, el precioso Duro isabelino de 1850:
Se cierra así una subasta que nos deja un buen sabor de boca, sobre todo en lo que se refiere a las monedas españolas, con muchas piezas vendidas y muchas pujas para gran parte de ellas, algo que contrasta con la anterior subasta de Cayón, aunque el nivel no es comparable, ya que en aquella ocasión salían a la venta piezas mucho más especiales, raras y valiosas. La conclusión es clara: bajar los precios de salida, de forma siempre racional, es una buena forma de incentivar al mercado, ya que hay muchos coleccionistas, profesionales e inversores que no van a dejar pasar la oportunidad. Y hasta aquí este resumen. El listado completo de remates se puede consultar en Sixbid.
Y esto es todo… Hasta aquí ha llegado este resumen. En breve, o al menos eso espero, volveré con otro más, así que me despido hasta muy pronto. Saludos.
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Este tipo de subastas son perfectas para obtener piezas de nivel medio que pasan a precios muy atractivos. Además, como se pueden realizar las pujas en directo, pues puedes disfrutarla desde tu casa tranquilo tomando un refresco.