Remates de la Subasta nº 120 de Jesús Vico, celebrada el 4 de junio de 2009
Para terminar la semana, hoy hablaremos sobre los resultados de la subasta número 120 de Jesús Vico, celebrada en Madrid la semana pasada y sobre la cual ya hablamos aquí mismo. Decíamos entonces que el catálogo destacaba por la presencia de buenas piezas antiguas y medievales, sobre las cuales se esperaban buenos remates. Al final la subasta no ha defraudado, aunque quizá los resultados no han sido tan buenos como se esperaban, ya que el funcionamiento de ambos períodos ha sido muy distinto.
La cara negativa ha venido de la mano de las piezas de la Antigüedad, muchas de las cuales, especialmente las más valiosas, se han quedado sin comprador, al menos durante el desarrollo de la sesión. Si analizamos más detenidamente los resultados, vemos que en el caso de Hispania Antigua contrasta un altísimo porcentaje de lotes vendidos con la ausencia de pujas para el lote más destacado, el 1/2 Siclo de Cartagonova. No obstante, para compensar podemos destacar la venta de un raro Denario acuñado en Secaisa (zona de Aragón) en conservación MBC+, alcanzando un remate de 2.200 euros (más del doble del precio de salida). En el caso de las escasas piezas griegas el resultado fue más negativo, ya que ni el Dodecadracma macedonio ni el Decadracma de Evainetos se vendieron, algo inusual para las piezas griegas que suele subastar esta sala.
Las piezas romanas también nos dejaron sensaciones contradictorias, pues a pesar de buen porcentaje de lotes vendidos y de algunos de los remates, también hubo muchas piezas destacadas que no encontraron comprador, como varios de los Sestercios que en su momento destacábamos o el Denario de Bruto. Mejores resultados lograron los Áureos que salían a la venta, así como muchos Denarios, tanto republicanos como imperiales, que salían a la venta por precios más moderados. El remate más destacado, un Áureo de Trajano en conservación MBC+ vendido por 3.800 euros.
Así llegaríamos a la cara positiva de la subasta, representada por las piezas medievales de gran calidad y rareza que salían a la venta. Todas las que en su momento destacamos lograron venderse, empezando por el Tremissis de Decrinos, finalmente vendido por su precio de salida, 23.000 euros que lo convierten en el lote más caro de la subasta. El resto de piezas visigodas también lograron buenos remates, como también lo hicieron las escasas piezas hispanoárabes, entre ellas el rarísimo Dinar de Abd Al-Rahman III, adjudicado finalmente por 7.00o euros, muy por encima de los 4.500 euros de salida. Las llamativas piezas de Castilla y León que en su momento destacábamos lograron igualmente muy buenos remates: El Dinar acuñado en Baeza a nombre de Alfonso VII subía hasta los 12.500 euros (desde una salida de 10.000 euros), el Morabetino de Alfonso VIII prácticamente se mantenía en su precio de salida adjudicándose por 7.700 euros, mientras que el Castellano de Enrique IV acuñado en Coruña subía una puja para obtener un gran remate de 14.500 euros. Os dejo una imagen de ésta última pieza que acabo de comentar.
A partir de aquí el interés de la subasta decía, como también lo hacían los buenos remates. Entre los pocos que se pueden destacar, podemos hablar de un rarísimo 2 Escudos de Felipe V acuñados en Mallorca en 1726, en conservación MBC+, rematados por los 6.000 euros por los que salía a pujas. Varias Onzas lograron precios aceptables, aunque ninguno especialmente llamativo. En este apartado hubo varias piezas que no se vendieron, pero tampoco se puede decir que los resultados fueran malos. El siglo XIX y el Centenario de la Peseta siguieron con esta misma tendencia, aunque hay que decir que la mayor parte de las piezas se vendieron, lo cual no deja de ser una buena señal. Ya para terminar tenemos que citar el raro Mithqal marroquí acuñado en 1787 en Madrid, cuyo preció subió desde los 5.000 euros de salida hasta rematarse por 11.000 euros, sin duda una buena forma de terminar la subasta.
La valoración final de la subasta ha de ser forzosamente positiva: alto porcentaje de lotes vendidos, buen funcionamiento de determinados períodos y fechas, buenos remates para gran parte de las piezas significativas del catálogo y la confirmación de la buena forma de las piezas visigodas, que ya son un emblema de la casa. El único borrón ha sido el regular comportamiento de determinadas piezas de la Antigüedad, algo raro tanto para ese período como para la Sala, pero no debería ser preocupante.
Dicho todo esto ya sólo me queda recordaros la recomendación habitual de consultar los resultados completos, los cuales se encuentran disponibles en un formato algo engorroso en la página web de Jesús Vico. Por cierto, precisamente dicha página web estrena diseño y funcionalidades, entre las cuales destaca el apartado de venta directa. Por mi parte, ya os voy a ir dejando para empezar con las siguientes entradas del blog… Un saludo y hasta pronto.
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