Remates de la Subasta de Aureo de la Colección Laureano Figuerola
Con mucho retraso hoy empiezo a comentar los resultados de las subastas numismáticas que se celebraron durante los primeros días del presente mes (abril de 2008). En concreto ahora me voy a centrar en los remates de la Subasta nº 207 de la Sala Aureo & Calicó: Colección Laureano Figuerola, cuyos principales titulares ya comentamos aquí.
Y ya aprovecho este momento para adelantar que ésta no será la única subasta de Aureo en este mes de abril, ya que hay otros tres catálogos preparados para finales de mes, de los cuales ya hablaré en cuanto me lleguen a casa.
Volviendo a la Subasta de la Colección Laureano Figuerola, decíamos en su momento que estábamos ante un Catálogo fundamental para todos aquellos coleccionistas del Centenario de la Peseta, lo cual se confirma una vez vistos los resultados de la subasta, que resultó ser todo un éxito. Una vez más, en la página web de Aureo podemos ver el listado completo de adjudicaciones, e incluso todavía queda algún lote disponible que podemos adquirir a su precio de salida (más comisiones) al instante.
A continuación voy a destacar los remates más llamativos, a modo de resumen de la subasta. Lo primero son, por supuesto, los resultados de los lotes más destacados, especialmente dos: las 100 pesetas de Amadeo I y las 25 pesetas de Alfonso XII del año 1881 del tipo sin barba. La primera subió de 90.000 a 92.000 euros y la segunda de 75.000 a 77.000 euros, lo cual confirma que son las dos monedas más importantes del Centenario de la Peseta, aunque el dato no deja de ser engañoso, puesto que la rareza de la alfonsina es mayor (también es verdad que el estado de conservación de las 100 pesetas de Amadeo I es inmejorable).
Más allá de estas dos monedas y de otras que alcanzaron cotizaciones elevadísimas, también se debe destacar el resultado general de la subasta, con casi todos los lotes adjudicados y algunos de ellos en cantidades bastante superiores al precio de partida. De ahí la importancia de esta subasta para calibrar el estado real de la demanda de monedas de este período, así como para poder tener una buena referencia de precios. Otro detalle que creo que se debe destacar es que la mayor parte de los lotes que no se adjudicaron se correspondían con pruebas y monedas que nunca llegaron a tener validez legal, una tendencia que estoy viendo desde hace tiempo en muchas subastas. Son, por ejemplo, las típicas monedas de Carlos VII, las pruebas de Alfonso XIII o las de los años en guerra de la II República. Sus precios de salida suelen ser elevados a pesar del escaso interés que despiertan.
Y finalmente, a nivel personal, he de decir que estoy bastante contento, ya que conseguí el lote 289, un duro de Alfonso XIII de 1893 en estado de conservación EBC (salía a 125 euros y me la llevé por 180 euros, justo el límite que había puesto). La otra moneda por la que puje, un duro similar de 1891, se me escapó por poco. Os dejo la imagen mi nueva adquisición. Saludos a todos.
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