Remates de la Subasta Numismática de Cayón febrero 2010
Empezamos hoy mismo a comentar los resultados de las subastas celebradas en las últimas semanas. Hoy nos toca hablar de la primera de ellas, la celebrada por Cayón los días 26 y 27 de febrero, sobre la cual ya hablamos aquí mismo. Al igual que entonces había mucho que comentar, ahora también hay mucho de lo que hablar, así que vamos con ello.
Lo cierto es que la sensación ante el listado de remates es algo contradictoria, pues aunque la cifra final de venta ha sido muy buena, los precios de algunas adjudicaciones y los porcentajes de piezas vendidas han sido en algunos casos algo pobres. También podemos comentar que las sesiones en sala no estuvieron tan animadas como en otras ocasiones y no hubo el habitual llenazo. En cuanto a las pujas en vivo a través de Internet, funcionaron bastante bien y se ve que es una modalidad con mucho futuro. En cuanto a esa cifra final de venta, obviamente no he hecho el cálculo, pero se supera con creces el millón de euros, que no está nada mal para los tiempos que corren.
En lo que se refiere al apartado de monedas alemanas, fue sin duda el más pobre de toda la subasta. Bajo porcentaje de adjudicaciones, sobre el 60 por ciento, remates bastante corrientes y pocas piezas por encima de la estimación más baja. Quizá era un catálogo más propio de una subasta local alemana que de una subasta en Madrid. Aún así hubo buenas ventas, como las dos piezas de oro que destacamos en su momento o algunas raras piezas de plata, entre ellas 3 Thaler de Maximiliano I, acuñados por la Orden Teutónica en 1614, muy escasa y en conservación EBC, rematado por 6.000 euros (con una estimación alta de 2.700 euros).
Pasamos ya a hablar del breve apartado de monedas españolas, también con sensaciones agridulces. Muchos problemas para adjudicar algunas de las Onzas de más valor, cuando otros años sus precios subían puja tras puja. Se fueron sin pujas algunas monedas interesantes, como la Onza sevillana de 1666 o la de México de 1747. Buenos remates para otras piezas como algunos preciosos Duros de plata, siempre con un público muy fiel. Entre ellos está sin duda el Duro de 1770 acuñado en Nuevo Reino, vendido finalmente por 74.500 euros, su estimación más baja. Hay que pararse a analizar este remate: la venta por la estimación más baja puede parece un resultado pobre, pero nada más lejos de la realidad, pues vender en esta época y en España una pieza así por esa cifra es todo un éxito. Otras piezas de plata que lograron adjudicarse fueron el Cincuentín de 1618, según el listado rematado por 12.000 euros, aunque yo no recuerdo ninguna puja en la subasta, o el maravilloso Duro madrileño de 1711 Sin Circular, vendido finalmente por 6.400 euros. Y así llegamos al Centenario, con las dos piezas de 1869 (los 20 Céntimos y las 5 Pesetas) igualmente vendidas por la estimación más baja, 10.500 y 40.00 euros respectivamente. Volvemos a decir lo mismo: es todo un éxito lograr colocar este tipo de piezas, aunque los precios no hayan subido mucho. Muy bien el resto de piezas del Centenario, como es habitual.
Finalmente, en cuanto a las piezas del la colección de monedas mundiales, hubo de todo, desde países cuyas piezas no despertaron interés hasta otros con buenas ventas y grandes remates. Pero la sensación general es que fue el mejor apartado de toda la subasta. Es difícil hacer un resumen de todo lo que se vendió, pero a simple vista podemos destacar, por ejemplo, las piezas de China, entre las cuales hubo sendos Dólares de oro, rematados en 10.250 y 9.250 euros. Aunque el mejor remate correspondió a un raro Bambú Dólar de plata de 1949, vendido finalmente por 14.500 euros (con una estimación alta de 1.700 euros). Del resto del catálogo se pueden destacar varios remates de cotizadas piezas de oro, siempre las más buscadas por los coleccionistas e inversores mundiales, entre ellas la más significativa de todo el apartado: los 10 Rublos de Alejandro III, adjudicados por 34.000 euros. Así que os dejo su imagen para ilustrar esta entrada.
Así que podemos concluir este resumen hablando de una buena subasta, sobre todo teniendo en cuenta la época que nos está tocando vivir. Es importante seguir vendiendo y seguir viendo movimiento, aunque cueste más colocar piezas que antes se vendían solas, como es el caso de las Onzas. Me quedarían muchas piezas por comentar, por lo que os recomiendo completar esta breve visión con el estudio del listado de remates, disponible en la página web de Sixbid. Por cierto, yo conseguí dos nuevos Duros alfonsinos para mi colección, poco a poco…
Me despido ya avisando de que hasta el domingo estaré de viaje y sin ordenador, por lo que el análisis de las dos subastas restantes se publicarán la próxima semana. Un saludo hasta entonces y muchas gracias por seguir ahí.
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