Remates de la Subasta Numismática nº 122 en Jesús Vico (4 de marzo de 2010)

Vamos a seguir comentando las subastas celebradas en las últimas semanas, centrándonos hoy en la organizada el día 4 de marzo por Jesús Vico en Madrid. Como ya destacamos en su momento aquí mismo, el catálogo contaba con una buena selección de piezas de todas las épocas, algunas bastante destacadas, sumando en total más de mil lotes de monedas.

Los resultados en mi opinión han sido muy buenos, aunque haya quien piense que no. Lo primero que hay que tener en cuenta es que el porcentaje de lotes adjudicados rozó el 80 por ciento, con mayor incidencia en determinados períodos, lo cual es bastante positivo. También es verdad que cada vez es más habitual ver lotes decentes, en calidades medias, que no consiguen un comprador, como ha ocurrido en esta ocasión, pero eso se compensa con los remates de las piezas más destacadas. Desde luego no es normal que los lotes de mayor valor se vendan sin problemas y con algunas pujas más.

La Antigüedad fue, como es habitual, uno de los períodos con más actividad durante la subasta, con muchas pujas para los lotes de Hispania Antigua, Grecia y Roma. Peores resultados para la plata romana, compensados por los buenos remates del resto de piezas. Salvo el raro Siclo hispanocartaginés, que no encontró comprador, el resto de piezas destacadas del período se vendieron muy bien. Sin duda fue la tarde de las piezas de oro: tanto los Octodracmas ptolemaicos como los Aureos romanos tuvieron mucha aceptación. Es el caso del Octodracma de Ptolomeo III Evergetes, rematado finalmente por 11.500 euros (frente a una salida de 9.500 euros), o del Aureo de Lucio Vero, vendido por otros 11.500 euros (frente a una salida de 7.500 euros). El resto de piezas de oro tuvieron semejante suerte, también los Sólidos tardorromanos y bizantinos, últimamente muy presentes en las subastas de Vico.

Si seguimos con las piezas de oro y los siguientes apartados, nuevamente veremos grandes remates, como el rarísimo Tremissis de Gundemaro, rematado por los 15.000 euros de su salida, o la Dobla nazarí de Yusuf II, que ilustraba la anterior entrada, la cual finalmente añadió dos pujas más a su precio de salida para rematarse por 8.000 euros. El resto de Tremissis visigodos y de Doblas hispanoárabes tuvieron similar aceptación, como también suele ser habitual en las subastas de Vico, quizá no tan a menudo en el caso de las piezas de Al-Andalus.

El resto del período medieval, así como el amplio apartado de la Monarquía Española, nos depararon menos sorpresas, otra circunstancia habitual en estas subastas. Resultados más corrientes, aunque se siguen vendiendo muchas piezas. Y sigo notando que cada vez es más difícil colocar ciertas Onzas, tan sólo aquellas a precios realmente buenos o las más raras se venden mejor. Entre estas últimas está la rarísima Onza sevillana de 1634, que desde los 5.000 euros de la salida subió hasta rematarse por 14.500 euros. Por lo demás pocos remates destacables, al igual que ocurre en el caso del Centenario y del resto del Catálogo. Tenía pensado ilustrar la entrada con la imagen de esta última Onza que he comentado, pero ya no la he podido encontrar. En la página web de Jesús Vico está el listado de resultados, pero hay que tener el catálogo para cotejarlos.

En definitiva, una buena sesión para los tiempos que corren, con grandes remates y buenos resultados para determinados períodos, metales o piezas concretas. Para otras piezas los tiempos son más difíciles, pero ya cambiarán. Y quien pueda debe aprovechar las buenas ofertas que nos estamos encontrando, que ya volverán las vacas gordas… Nuestras colecciones nunca descansan, siempre tienen que estar en movimiento… Un saludo y hasta pronto.

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