Resultados de las subastas numismáticas internacionales celebradas en mayo y junio de 2010

Tras muchos días sin aparecer por el blog, empiezo hoy a liquidar temas pendientes antes de que lleguen las vacaciones. Y los principales temas pendientes son, como no, los resultados de las diferentes subastas que han tenido lugar durante el último mes, de las cuales todavía no he tenido tiempo de hablar. Así que empiezo hoy mismo e intentaré tener el tiempo y la continuidad que me han faltado estas últimas semanas.

He decidido empezar con las subastas internacionales de los dos últimos meses debido a que son las que llevan más tiempo esperando. Durante estos dos últimos meses se han celebrado decenas de subastas en todo el mundo, algunas de las cuales ya avanzamos en las correspondientes entradas del blog dedicadas a mayo y junio. En este resumen he decidido hablar de las más destacadas de todas: seis sesiones que resumen perfectamente lo que han sido estos últimos tiempos, con grandes catálogos, espectaculares piezas e interesantes remates, algunos por lo buenos que han sido, otros por no haberse materializado.

Subastas de la Antigüedad: CNG y Nomos.

El 5 de mayo se cerraban las pujas para la subasta número 84 de Classical Numismatic Group, una subasta por correo que contaba, no obstante, con espectaculares piezas de oro y plata de Grecia y Roma principalmente. Los resultados estuvieron a la altura de lo esperado y más del 90 por ciento de los lotes se vendieron, con muchas piezas de oro rematadas por cifras de cinco dígitos, entre los 10.000 y los 30.000 dólares estadounidenses, especialmente varias Estáteras griegas. Las piezas de plata también contaron con buenos remates, como un Tetradracma de Panticopea que desde los 3.000 USD subió hasta rematarse por 16.000 USD. No hay ni una sola pieza que no merezca la pena. Y también había monedas de otras épocas, como una Dobla de 35 Maravedís de Pedro I, acuñada en Sevilla, rematada finalmente por 4.400 USD.

La otra subasta monográfica de interés para el período de la Antigüedad, celebrada a mediados de mayo, fue la subasta número 2 de Nomos, una casa suiza recientemente creada y asociada a CNG, que sacó a la venta una breve pero espectacular selección de apenas 200 lotes con especial presencia de piezas griegas, más del 80 por ciento vendidas, entre ellas un Tetradracma de Akragas rematado en los 195.000 francos suizos de su estimación (cerca de 140.000 euros) o una Estátera de plata acuñada en Tebas, con un espectacular reverso, cuyo remate de 205.000 francos suizos superó con creces su estimación. Y si en el anterior catálogo no había ninguna pieza que no mereciera la pena, aquí casi pasan desapercibidas algunas monedas rematadas en cifras cercanas a los cinco dígitos.

Grandes catálogos de todas las épocas: HD Rauch, Kunker y Jean Elsen.

Estas tres veteranas e importantes salas centroeuropeas, ubicadas en Austria, Alemania y Bélgica, celebraron también sus respectivas subastas de la temporada en los dos últimos meses. La primera fue la austriaca HD Rauch, cuyo catálogo número 86 contaba con cerca de tres mil lotes, destacando las piezas de época medieval y moderna de los principales territorios centroeuropeos, con especial presencia de varios 10 Ducados de los siglos XVI y XVII, de cecas como Praga o Viena, rematados en cifras bastante elevados, como los 70.000 euros del rarísimo 10 Ducados de Leopoldo I acuñados en Praga en 1675. También había piezas más asequibles, casi todas vendidas, mientras que las de la Antigüedad son las que obtuvieron resultados más irregulares.

La casa belga Jean Elsen celebraba ya en junio su subasta número 105, con un catálogo bastante completo y con unos resultados aceptables aunque no excelentes. Hubo algunos lotes importantes sin pujas, como un Octodracma de Ptolomeo IV, aunque otros sí que se remataron, eso sí, a precios cercanos al de la estimación. Es el caso del Áureo de Marco Aurelio vendido en 5.500 euros o el del raro Pacific d’Or acuñado a nombre del pretendiente Rene de Anjou en Barcelona (Crusafont, 925), rematado finalmente por 8.500 euros, la cifra más elevada de toda la subasta. Otros buenos remates correspondieron a piezas belgas de época moderna, pero tampoco hubo grandes sorpresas.

Finalmente, a finales de junio celebraba Kunker su subasta de verano, con cinco catálogos en total, tres de ellos de monedas (los otros dos de libros, medallas y condecoraciones). Los resultados son casi inabarcables aquí, así que lo podríamos resumir diciendo que se ha vendido casi todo y que se ha vendido muy bien. Un ejemplo los 24.000 euros pagados por un precioso 4 Escudos de Segovia acuñados en 1611 (en la Colección Caballero de las Yndias se remató uno igual por 18.000 euros). Las mejores piezas del catálogo, monedas de oro de épocas similares, superaron con creces ese precio.

La gran subasta de la temporada: Goldberg Coins.

Y finalmente llegamos a la mejor subasta de la temporada (segundo trimestre del año), celebrada entre el 30 de mayo y el 2 de junio. O al menos la mejor en mi opinión. No estoy seguro que lo sea por el volumen final de ventas, pero sí por lo completo del catálogo y por lo espectacular de algunas piezas y sus remates. También ha sido importante por lo que no se ha vendido. Y finalmente ha sido una subasta clave porque en ella salían a la venta decenas de piezas de la gran subasta del 2008, aquella de la Millennia Collection, celebrada por esta misma casa de Ira & Larry Goldberg.

Y hemos visto como muchas no han superado los precios de aquel año, como es el caso del soberbio Aureo de Bruto, entonces vendido por 575.000 dólares y ahora por 525.000 dólares. Si el comprador de entonces y ahora vendedor es europeo quizá ha maquillado un poco el balance, por la diferencia del cambio de divisa, pero si ha comprado y vendido en dólares no ha firmado un buen negocio. Otras piezas si han mejorado sus resultados, mientras que algunas ni siquiera se han vendido, como es el caso de las principales monedas españolas: los 8 Reales de Mexico acuñados a nombre de Carlos y Juana o los 8 Reales de Perú acuñados sin fecha a nombre de Felipe II, ambos vendidos por encima de los 200.000 USD hace dos años. Así que aunque la cifra final de la venta seguro que ha sido muy buena, los resultados deben ser matizados por completo. No es bueno comprar caro en época de vacas gordas e intentar vender al mismo precio en el peor momento. Y hay que saber qué piezas siempre tienen salida (como las buenas piezas de oro) y cuáles no tanto.

Y esto es todo lo que han dado de sí estos dos últimos meses. El balance es muy positivo, a pesar de lo ocurrido en Long Beach, ya que en el resto de subastas hemos visto como se ha vendido mucho y muy bien. Las buenas monedas tienen salida, sólo hay que saber dónde, cuándo y a quién vender. Y las buenas casas de subastas lo saben. El mercado sigue activo y los coleccionistas podemos encontrar oportunidades para ampliar nuestras colecciones. También podemos deleitarnos con decenas de preciosas piezas que nunca pasarán por nuestras manos (todas las que hemos comentado se pueden ver en Sixbid o en las propias páginas de las casas citadas). Así que hay que seguir atentos a las subastas… Yo no les pierdo ojo… Y seguiré aquí compartiendo con vosotros mis impresiones…

Saludos y hasta dentro de muy poco.

Tags: , , ,

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Escribe un comentario

(requerido)

(requerido)