Subasta Numismática de Cayón enero 2011
Tras muchos días bastante ocupado esta semana he conseguido volver a la normalidad, por lo que hoy por fin he podido empezar a escribir de nuevo. Para esta semana tenemos ya la primera subasta del año en España. Y no será una cualquiera: se trata de la subasta anual de Cayón, que de nuevo se ha retrasado para después de las Navidades, aunque esta vez no han esperado hasta febrero para su habitual doble sesión en el Hotel Ritz de Madrid.
El viernes y el sábado saldrán a la venta casi 3.000 lotes de monedas de la Antigüedad, extranjeras y españolas. El sábado estará reservado para la parte más amplia e importante del catálogo, la de Numismática española, mientras que el viernes tendremos un aperitivo con los 500 lotes de monedas de todo el mundo y otros 350 lotes más de la Antigüedad. El apartado inicial de piezas mundiales no es especialmente brillante, ya que contiene piezas más o menos corrientes, aunque quizá algunas puedan tener recorrido según el interés que despierten entre los coleccionistas de esos países. El más representado son los Estados Unidos, con piezas clásicas de su breve Numismática, sobre todo de plata, pero tampoco nada del otro mundo. No merece la pena dedicar más tiempo a este apartado.
El apartado de la Antigüedad es igualmente breve, pero ya contiene algunas piezas más especiales. La más valiosa es un Octodracma ptolemaico de Arsinoe II, en una bella conservación EBC+ y con un precio de salida de 6.000 euros. Del apartado romano destacan varios Aureos a precios de salida bastante bajos para lo que es habitual, por lo que más de uno subirá algunas pujas. Y finalmente se cerrará el día con un selecto conjunto de monedas hispano-cartaginesas de gran calidad, destacando sobre todo un Triple Shekel de finales del siglo III a.C. y en calidad BC/MBC, a pesar de lo cual, debido a su rareza, saldrá a la venta a partir de 4.500 euros.
El sábado comienza el amplio apartado de moneda española, con casi 2.000 lotes en venta, con una pocas monedas medievales, entre ellas una Dobla de la Banda de Juan II acuñada en Ávila, EBC e inédita, por lo que su precio de salida se ha fijado en 9.000 euros. No hay muchas más piezas destacadas hasta que llegamos a la más valiosa de todo el catálogo, los 4 Escudos segovianos de Felipe III acuñados en 1607, preciosa en conservación EBC+, por lo que su precio de salida se ha disparado hasta los 25.000 euros. Del mismo monarca y ceca es también otra pieza destacada, en esta ocasión un Cincuentín de 1618, MBC y con salida en 11.000 euros.
Poco después empezamos ya con las piezas de Felipe V, entre las que destaca una Onza acuñada en México en 1746, con rectificación muy visible y en conservación EBC, cuya salida se ha fijado en 10.000 euros. También hay otras piezas de oro y plata de gran calidad pero menor rareza. Si seguimos avanzando en este breve resumen de lo más destacado, las siguientes piezas a destacar, junto a varios bellos Columnarios, son sendas Onzas de Fernando VI acuñadas en México (año 1747, conservación EBC+/SC, salida en 22.000 euros) y Santa Fé de Bogotá (año 1753, conservación MBC+, salida en 13.000 euros). Más de lo mismo con Carlos III, siendo una vez más reseñables varias Onzas de México, aunque hay muchas más monedas interesantes algunas de las cuales seguro que serán muy disputadas.
La sesión de tarde se reserva para las piezas napoleónicas, de Fernando VII, isabelinas y del Centenario. Son precisamente las piezas del amplio apartado del Centenario las más destacadas de esta parte final del catálogo, sobre todo la excepcional serie de monedas de 1869: los 20 Céntimos (EBC- y salida en 2.000 euros), la Peseta (magnífica FDC con salida en 20.000 euros), las 2 Pesetas (también FDC y con salida en 2.500 euros) y las 5 Pesetas (SC aunque con fallos en grafila y campo, por lo que la salida se ha quedado en 10.000 euros). Por lo demás, buenos ejemplares para todos los tipos y valores de la plata alfonsina, además de 4 Pesos de Manila de 1882, también SC/FDC y con una salida de 4.500 euros.
Y así acabo el resumen, diciendo lo de siempre: en pocas líneas esto es lo más destacado, pero luego hay mucho más, mucha calidad, muchas piezas interesantes, monedas que hay que estudiar, lotes por descubrir, etc. Así que como siempre una visita al catálogo online, si no lo tenemos en nuestras manos, es obligatoria. En la página web de Cayón podemos acceder al mismo, así como a la opción de subasta en vivo online, que repite de nuevo tras la buena acogida de la última edición.
Por mi parte, me voy despidiendo… Saludos y hasta pronto.
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Comentarios
Bueno, hay que tener en cuenta que tampoco sabemos los costes que le suponen a Cayón ofrecer la subasta online, quizá son elevados. Supongo que el retirar los lotes menores de las pujas online tendrá algo que ver con su rentabilidad y también con agilizar la subasta…
Pero tienes razón en lo que dices, sobre todo en lo poco que cuidan todas las casas de subastas y también los comerciantes numismáticos a sus clientes más jóvenes y/o modestos, esos que en un futuro intentaremos ser sus principales clientes…
Supongo que the-saleroom.com meterá un fijo más una comisión por adjudicación por internet; el fijo es impepinable, un coste más; la comisión me figuro que será del 3% por un par de razones:
- En varias subastas anteriores de otras casas a traves de the-saleroom estas aumentaban las comisiones en los remates por internet en el 3%; lo hizo Kolbe en su subasta de literatura del año pasado, y Harlan Berk en la Gemini VI (y en la VII de este año) dejaba fija la comisión en el 18% en los remates por internet (rebajan la comisión al 15% si se paga por cheque o transferencia banacaria). No lo recuerdo muy bien, pero creo que la Triton era lo mismo.
- Un coste más elevado en forma de comisión por remate en internet es una piedra en el tejado de the-saleroom; a ellos les interesa que se rematen la mayor cantidad posible de lotes a traves de su servicio, y para ello el coste para el cliente debe ser asumible; una comisión por encima del 3% haría muy caro ese canal, y a mi se me antoja un buen precio final (un 3% de 10.000€ rematados son 300€, que pueden ser fácilmente el coste de desplazarse a una subasta en directo -viaje, alojamiento, tiempo, etc.) que los subastadores pueden pasar a sus compradores sin que suponga una traba importante.
Así que mirándolo desde el punto de vista de los números, a los subastadores, si pasan el sobrecoste variable al comprador, les interesa que se rematen la mayor cantidad posible de lotes por internet, ya que reducen el peso del coste fijo de the-saleroom, e incrementan las cuantias de los remates, luego tambien sus comisiones; y aquí todos contentos, el vendedor consigue un remate más alto, el comprador se lleva la pieza, y el subastador una comisión más alta.
En definitiva, si es por lo que me imagino, acelerar la subasta, mal, mal por Cayón.
Añado, en la New York International Convention, Kolbe & Fanning y Freeman & Sear no han cargado el 3% a los remates en internet (me llevé lotes suyos), y Harlan Berk ha dejado la comisión fija en 18%, que de todas formas era la que me iban a cobrar ya que las subastas del otro lado del charco las pago siempre con targeta de credito. Y por supuesto, han permitido pujas por internet tanto en lotes de $10.000 como en los de $60. Por no mencionar que al menos en los catálogos por internet, todos los lotes están fotografiados, aunque sean conjuntos de 50 monedas.
En fin, aún nos queda mucho por mejorar en el aspecto del trato al cliente, sobre todo en estos detalles, que de cara a los que empiezan, serían una motivación extra para que acudieran a subastas. Una pena.

Hola Rafael, quería comentar el tema, y de paso recabar tu opinión, sobre la ‘jugada’ de Cayón de dejar fuera de la puja online los lotes de menos de 51€ de salida; en cierta manera entiendo la razón que les lleva a esto, agilizar la subasta y hacerla más rápida, pero al final lo que queda -o al menos es lo que a mi me ha quedado- es que acaba resultado una falta de respeto a sus clientes, tanto compradores como vendedores; varios lotes que me hubiese interesado pujar en vivo, pero que nunca lo habría hecho por correo, salieron por debajo de 51€ y no subieron demasiado, luego yo habría podido pujar por ellos; me fastidiaron a mí, y fastidiaron a sus vendedores que habrían podido obtener una mejor adjudicación; la impresión que me queda es que con esta política están tirando piedras contra su propio tejado (el comprador de hoy de una moneda de 40€ puede ser el de mañana de una de 400€, y el de pasado mañana de la de 4.000€, que son las que les dejan jugosas comisiones). Y por otro lado se cargan el concepto de pujas por internet en subastas en vivo, que precisamente para este tipo de piezas es lo perfecto para que suban los remates. Definitivamente no lo entiendo (o mejor no quiero entenderlo, seguramente). Y por acabar, a los Cayones, seguramente no les toca el bolsillo el que se adjudique un lote por internet, que meten un 3% adicional de comisión al comprador por ello; ¿por que ciertos numismáticos tienen tan poca consideración con la gente que empieza y que son su pool de futuros clientes? Esto es algo que me asombra sobremanera, sobre todo tratandose de una casa que por su seriedad, calidad y variedad de los lotes, fiabilidad y apreciaciones (muy) conservadoras del estado de conservación de las piezas se hace merecedora de ser recomendada entre las primeras para comprar monedas.